Brok the Investigator

  • Desarrollador: Cowcat
  • Plataformas: PC
  • Link Steam: clicka aquí
  • Lanzamiento: 26 Agosto de 2022

“¿Necesita mis servicios?” Brok al otro lado del teléfono para prestar asistencia como detective privado… ¡¡¡y fontanero!!! Cualquier encargo se atiende con un “sí”, si la retribución implica el dinero necesario para cuidar de su hijastro —Graff— y sobrevivir en el estercolero en el que se ha tornado el barrio “slumer”. Sobrevivir, sí, por perdurar en un mundo que te desprecia. Es la condición humana. Y también, la determinación de Brok.

El estudio francés Cowcat, con Fabrice Breton a los mandos, vuelve a equiparse para la aventura con Brok the Investigator, la impactante obra que vincula géneros tan dispares como el Beat’m Up o las pequeñas trazas que asoman de los RPG de Acción, con el concepto más clásico de la aventura gráfica.

“He aprendido a no culpar al destino. Si no, lo haría siempre…”. Pronto descubriremos la vida tan dura que evidencian los primeros pasos de Brok. Su pareja, Lia, perdió la vida 5 años atrás, siendo criar y tratar con Graff el puzle más complejo de la aventura. El entorno tampoco ayuda. Los barrios bajos parecen un cementerio de seres que aún respiran… o ni siquiera eso, ya que la polución es tan extrema que cualquier habitante de la zona slumer debe ingerir una pastilla diaria para paliar los efectos de la contaminación.

Solo el Domo, la zona elitista del país que se refugia bajo una cúpula desde el inicio de la postguerra, consigue sobrevivir y prevenirse de dicha polución… y a través de una frontera impenetrable, de la “raza” slumer.

Pero hay muchos más peligros. Salir de casa se convierte en una heroicidad, sea por las facturas que rebosan en el buzón —y que habrá que pagar con el dinero que recaudemos durante la aventura—, o por el asalto que las macarras ratas que aparecen en cualquier callejón, intentan perpetrar.

“Todas las monedas tienen dos caras”. La aventura, a modo simplista, queda definida por las dos caras, y métodos, que puede ofrecer Brok. Pronto nos enseñan a pelear, a enlazar combos, a restablecernos tras una paliza sufrida… llegando al punto de que algunos puzles podrás resolverlos con el ingenio y el uso de objetos de tu inventario o, como ya intuyes, con una sucesión de buenos golpes.

Tu nivel de experiencia se eleva tras cada pelea mientras recoges las monedas que resolverán muchos de tus problemas. Evolucionas al ritmo que lo hace la aventura. Aparecen todos los registros de puzles existentes: combinación de objetos, interrogatorios, los ominosos rompecabezas de piezas, teclas, números, letras… ¡¡¡¡cables!!!! Error por exceso. Hay que citar bastante más a Mies van der Rohe.

Abanico amplio de derivas. Inabordables posibilidades de desenlace. El excelso trabajo en la confección de la personalidad y el carácter de Brok contrasta con la poca personalidad de huir de un guion que rebose identidad, aun remarcando que su trasfondo es loable, cariñoso incluso. Cobardía y gallardía en un mismo diseño. Pero ensalzable. Y de ello se ha de disfrutar.

Como disfrute ha resultado completar este extenso desarrollo mientras contemplamos el agradable aspecto gráfico que solo han sido capaz de enturbiar esos inexplicables diseños de robots que ya queremos intentar olvidar. Por otro lado, cierto deleite el que resulta su doblaje que ayuda a empatizar aún más con la figura de nuestro ya inolvidable protagonista.

Brok the Investigator es trasladarnos a un futuro tan lejano que ni el propio autor ha podido lograr localizar. Una fusión de géneros que no consigue armonizar. Dejará insatisfechos a los más fundamentalistas. Oda para quien quiera experimentar. Nosotros nos quedaremos con Brok. Cocodrilo o caimán. Nos da exactamente igual. Estrella. Capaz de comerse la pantalla en el sentido más maravilloso. Bienvenido a la aventura gráfica lagarto. Ha sido un placer.

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