Syberia: The World Before

  • Desarrollador: Microids Studio Paris
  • Plataformas: PC
  • Link Steam: clicka aquí
  • Lanzamiento: 18 de marzo de 2022

La oscuridad eterna e injusta de una mina. Los primeros rayos de sol que tiñen la villa. Cabeza alzada; la inocencia y felicidad de una aprendiz de pianista a la que nada parece incomodar. Cabeza gacha; la penuria y desesperación de una letrada que, de tanto volar, lastró sus propias alas…

Un lustro después, y tras ver como el rastro de Kate Walker se desvanecía en el cielo contra su voluntad, Microids nos regala la cuarta entrega de una saga de aventuras que prevalece en la mochila de más entusiastas del género de lo que propiamente se pueda llegar a considerar.

Primavera, 1937. Dana Roze, a golpe de piano para silenciar la marcha militar del frente nazi que persigue a la población judía de Centroeuropa, pese al exceso de maquillaje en el que la aventura sustenta la alegoría y el pudor de evitar herir sensibilidades históricas.

Invierno, 2004. Kate Walker, recluida por delitos de los que nadie pudiera sostener. Con el único apoyo de una compañera de celda y fatigas ante la eventual pérdida de Óscar… y de una madre recién fallecida de la que ya no se podrá despedir.

Tras una simple lámina. Tras una nimia promesa. Kate viaja a lomos de una vieja moto empujada por las últimas fuerzas de Benoît Sokal en el sidecar. El trasunto de una Alemania embelesadora será el destino. Allí se asentará Kate, en busca de una enigmática mujer de la cual maneja pocas pistas. Por suerte –solo para ella– ,la dificultad de la aventura hará la investigación más que llevadera.

Inagotables puzles –en cuanto a número–, de engranajes, cerraduras… con la única congratulación propia de ver un sistema de introspección que, por momentos, implica la conexión de puzles donde los hechos de una de las dos protagonistas, afecta en los pasos de la otra… pese a vivir en épocas muy distintas.

Aunque para distintas, las nuevas maneras de Óscar, que sin duda elevan el potencial de la aventura, y que regala esos momentos de diversión que el género siempre suele desprender, y más en este título, el cual necesita compensar los oscuros sucesos de un argumento bélico y dramático que en ningún momento consigue defraudar.

“Nada como una buena aventura para olvidar tu pesar, supongo…” y no le falta razón a nuestra querida Katyusha; la última obra de Sokal carbura gracias al que quizá sea el mejor trabajo visual jamás visto en el género, una banda sonora maravillosa a cargo de Inon Zur y lo ya nombrado: aroma de botas, mochila y una sinergia en el guion que bien merece la palabra aventura.

The World Before, el viaje sin rumbo de dos mujeres a las que resulta fácil idolatrar. Dos mundos y, a su vez, el deseo de que solo existiera uno… y que en este lloviera en paz. El reflejo en el espejo y esas guerras donde nunca existen bandos ganadores. Quizá la única victoria sea la nuestra… o de todo aquel que alguna vez escuche que “siempre habrá un tren para ti…”.

Mechanic 8230: Escape from Ilgrot

  • Desarrollador: Nudiventra
  • Plataformas: PC
  • Link Steam: clicka aquí
  • Lanzamiento: 13 de abril de 2022

En un recóndito lugar del universo, Ilgrot, el páramo radioactivo que nunca querríamos visitar y, a su vez, el “paraíso” donde cyborgs y toneladas de chatarra parecen vivir en paz… hasta que pronto nos topamos con un aliciente vital en forma de indefenso robot que nos va a necesitar, tanto, como el cometido de escapar…

Varios años atrás, en un “taller” de la ciudad moldava de Drochia, se ensamblaron las primeras piezas de una aventura gráfica de la cual nos llega esta primavera su episodio inicial. Con el mecánico Vigo como protagonista, y bajo un contrachapado realizado a mano en capas que sueldan lo mejor del 2D y el 3D, el estudio Nudiventra nos prepara el enésimo futuro distópico al que no deberíamos aspirar.

“Nunca sabes lo que puedes encontrar en toda esta inútil basura… otra jornada de trabajo comienza, tiempo de ponerse en marcha”. Vigo mantenía la esperanza de hallar algo relevante en el desguace de la ciudad, ¡y vaya si lo encontró! Desde la Estación Espacial Citytone despegó, destino Ilgrot, una pequeña nave pilotada por el robot desvalido que hizo tierra bajo las pelirrojas barbas de nuestro mecánico protagonista.

Ya en su humilde guarida, bajo un techo en el que solo un desordenado banco de trabajo consigue saber decorar, Vigo intentará dar aliento al peculiar robot R02, mientras los peones del yugo dictatorial que parece asolar Ilgrot, aporrean la puerta en busca de ese autómata canijo que no consigue recordar nada relevante, salvo la consciencia y miedo de saberse en problemas.

Vigo le ayudará a escabullirse de la autoridad de la que terminará siendo él preso y que ejercerá de puntal maestro en una contumaz huida y búsqueda de algo que ni el propio mecánico sabe los porqués.

Pero lo que sí sabemos, es que esta aventura carbura entre puzles de muy diversa índole, con dispar fortuna, aunque sí es justo reseñar que puede satisfacer mínimamente el ansia y estímulo de los grandes aventureros. A destacar, para bien, unos puzles de combinación de objetos que necesitaremos resolver en el metálico comedor de Ilgrot, u otros con una insustancial botella de plástico como arma y ya, con menos suerte, los clásicos de cerraduras, engranajes, cartas… ahí siguen, nunca desaparecerán.

Por otro lado, y volviendo a preponderar un apartado gráfico por momentos embelesador —aun con la siempre minusvalorada apariencia metálica—, no debemos cerrar la fábrica de estas líneas sin acentuar el elogio en una ambientación musical que, pese a no atreverse con el doblaje, sí nos regala un hilo armónico ciertamente ensalzable.

“Escape from Ilgrot” es solo el chasis de una obra por terminar. La ansiedad de un mecánico que ni sabe por qué le etiquetan como “8230”. La fe ciega, y el ser capaz de darlo todo por alguien que justo acabas de conocer. Muchos enigmas por esclarecer y un nuevo amigo. Ese con el que quieres poder despegar…

From Lex to Rex

  • Desarrollador: Jorge Montolío
  • Plataformas: PC
  • Link Steam: clicka aquí
  • Lanzamiento: 18 de marzo de 2022

A resguardo de una mísera tienda de campaña, se planea un regicidio, como ambiciosa hazaña. En los aledaños del castillo, Lex, el pordiosero, buscará el modo de adentrarse, con solo unas trufas en el bolsillo. El estómago canta, la misión que se atraganta y muchas piedras en el camino. La decisión está tomada, matar a un Rex para dejar de ser el humilde Lex. Y sí, terminar con el hambre, el frío, con un rey y, ¿por qué no? También con sus testigos. El destino, cruel sin langostinos, por el que habrá que ser capaz de convertirse en todo un asesino…

Vale, vale… lo hemos intentado. Si el desarrollador Jorge Montolío ha querido que los primeros compases de su aventura fueran una completa rima, ¿por qué no atrevernos en nuestra cabecera? En fin, vayamos a lo mollar, y consideren presentado a Lex, protagonista de esta escueta historia macerada en el poder de la ambición y la desesperación.

Lex, que no Indy. Pronto distinguiremos que se ha querido dar una apariencia física calcada a la del citado arqueólogo pixelado que diseñó LucasArts, así como también a su compañera Sofía en el papel de funcionaria del reino. Nada y todo que ver. El homenaje y la copia. Gusta por esta vez.

Como también gusta que el humor y los puzles sean protagonistas. Aunque en el caso de estos últimos, no se acierte con el diseño de alguno de ellos.

Y hablábamos de Rex, recordando que es la forma del latín para nombrar al rey. Todo un fraude, un farsante, al contrario que el poder de una arquetípica princesa, con el kit varita y sapos incluido, siendo la primera que nos enseña a morir en esta aventura.

Aventura en la que apenas nada tiene sentido. Los sucesos en el castillo sonarían descabellados incluso en boca de algún integrante de los Monty Python. Deja momentos divertidos, tantos, como controvertidos…

From Lex to Rex es una ocurrente locura sin pulimento. Una excesiva lluvia de ideas que filtra por los techos del castillo. Un divertido disparate en forma de aventura gráfica. “¡La gente no desafía la autoridad! Se lo creen todo”. ¡¡Pongan a un cerdo en su vida!! Y en el reino, por siempre, pongan a un pordiosero, ¡¡a Lex!! por ejemplo…

Perfect Tides

  • Desarrollador: Three Bees
  • Plataformas: PC
  • Link Steam: clicka aquí
  • Lanzamiento: 22 de febrero de 2022

“Es el año 2000. El nuevo milenio. Bueno, técnicamente, el calendario gregoriano no tiene año 0, así que el nuevo milenio empieza en 2001. La gente se molesta cuando les recuerdas esto. Que es a menudo. Tu nombre es Mara Whitefish. Edad, 16 años menos 5 meses. Vives en la isla de Perfect Tides. No hay coches, ni grandes almacenes, ni asfalto, ni acero. Cuando la bahía se descongela, tomas el ferry a casa desde la escuela junto a tu amiga Lily…”.

Bienvenidos al viaje de vuelta a un pasado mejor que nos prepara la desarrolladora Meredith Gran. Su viaje. Su propio homenaje. Y es que Perfect Tides nos muestra algunas de las vivencias de la adolescencia de Meredith, también entreviéndose, al estar adaptadas de una forma tan y tan cotidiana que, al jugar a esta aventura, sientes que esas escenas, que esos momentos, son imposibles de idear.

“Piensas en lo normal que es todo. Jóvenes que se acercan a la escritura, chicos de secundaria, nerds de internet, punks. Son personas como tú, nada diferentes”. La memoria del ayer con un precioso trazo pixel en cuanto a escenarios —algo menor en sus personajes— y los rasgos de esos motores de Sierra Online… por si con la nostalgia de la energía que emiten esas escenas tan corrientes no hubiéramos tenido ya suficiente.

¿Cuál es pues la premisa? Quizá sobrevivir. Al menos a ojos de una adolescente. Disponer de lágrimas demasiado accesibles. Poder ser fuego sin necesidad de combustión. Holgazanear y quejarse de ello. Dramas, en forma de riña familiar por la marca de leche que traemos del supermercado, la depresión de ver a una amiga cambiar de casa o el mero hecho de que tu hermano mayor no quiera conseguirte el tabaco que a ti no te permiten comprar. Lo dicho, los dramas… de la adolescencia.

Y todo ello en un año de transcurso de la aventura. Los capítulos son las cuatro estaciones, pero en todas ellas, Mara sigue sintiéndose el bicho raro con más amigos en la red que en la vida real. Parte de su vida, se basa en rezar para que nadie llame por teléfono mientras el modem se desgañita, con el fin de poder pasar las noches bajo la luz de un monitor y sentir mariposas en el estómago al chatear de madrugada en el primigenio internet.

Pero Mara se aferrará a “cosas” especiales para intentar conseguir serlo ella. Surgirán tentaciones, proporcionalmente inversas a los pocos puzles que ya nos prometían en primavera, y que conforme la aventura languidece se va tornando en una novela excesivamente narrativa.

Perfect Tides es un drama en forma de aventura que hay que oler, saborear y, sobretodo, sentir. Es vivir el día a día de una adolescente repleta de un dolor que ella misma no sabría ni definir. Pero también hay cierta paz, cierta libertad, la que proporciona una isla que no ofrece nada, siendo a la vez un rincón en el mundo que quizá lo tenga todo. Eres una niña. La vida apenas ha comenzado y tú ya sientes que se debería terminar: “A veces me pregunto, en alguna parte, ¿hay alguna oportunidad para nosotros?”.

Dexter Stardust: Adventures in Outer Space

  • Desarrollador: Dexter Team Games
  • Plataformas: PC y Nintendo Switch
  • Link Steam: clicka aquí
  • Lanzamiento: 3 de marzo de 2022

La Tierra fue invadida por seres del planeta Vrees. La humanidad exterminada, a excepción de una reducida parte de ella afincada previamente en planetas cercanos. Entre el reducto superviviente, Dexter Stardust, junto a su tío Jedo, sobre el que confiaron la seguridad de nuestro protagonista tras la muerte de su padre en la gran guerra. Aventura espacial… ¿bélica? Quizá sería demasiado simple. De momento, hilvanemos esta base con nachos, tacos y una buena chimichanga…

Desde el apetecible estado de Florida nos llega una aventura de esas de las que todos los acérrimos del género guardábamos en nuestro cajón. Mucho tiempo llevaba queriendo despegar, y el vuelo parece que ha conseguido dejar un haz al gusto del pasajero.

Con una puesta en escena peculiar, en la que de forma previa ya sabemos el número de capítulos, así como su duración y su dificultad marcada —obviamente— por los puzles, Adventures in Outer Space es la primera de las entregas de una saga que ya confirma hoy mismo que volverá con dos secuelas más, siendo la próxima, un videojuego de plataformas. Sin duda, un despliegue de facultades por parte del desarrollador Jeremy Fryc.

Pero, ¿qué viaje nos espera? Para empezar, no somos más que un joven, Dexter Stardust, junto a su amiga Aurora, en un aparente momento de paz en el que pasamos los días haciendo recados de mínima relevancia para nuestro tío Jedo mientras recorremos distintos planetas… hasta que un ser aparece entre las sombras.

Un robot, con aparentes y peligrosas intenciones, nos acecha. Pero lo que no imaginarían nunca nuestros protagonistas, es que esa amenaza daría pie a poder descubrir indicios sobre el origen y paradero de miembros de su propia familia. Familia que daban ya por perdida.

Un gran entuerto. La disyuntiva de querer abandonar esa zona de confort por algo que hasta hace dos suspiros ni le preocupaba. Un puzle de vida, como puzles, no siendo pocos, hay en esta aventura. En su mayoría de los que más se demandan: combinatoria, por momentos con el inventario desbordado, de dificultad asumible, orgánicos según el medio que plantea… solo errando en homenajear a algún que otro puzle visto ya en la saga Monkey Island.

Gran debate sin duda: el homenaje… lo posponemos. Aunque lo que quizá no aguante tanto el pulso del debate es el querer mezclar expresiones de doblaje latinas en líneas de diálogo inglesas. No se sostiene, te saca del papel y resta en una ecuación que ya sufre el poco carisma del protagonista. Por suerte, la aventura se sustenta en otros atributos como su gran interfaz y manejo, un nivel gráfico resultón y una muestra de guion muy acertada.

Adventures in Outer Space es solo el primer viaje de Dex y Aurora. El descubrimiento de su origen y el del devenir de un sistema solar más amplio de lo que hoy podamos imaginar. Aventura a la que le pueda faltar algo de magia, pero que va sobrada de buenos mimbres y, sobremanera, de talento en el desarrollo. Quizá no debamos preocuparnos, “Sabes Aurora, creo que este es un problema que (no) se puede solucionar con unos tacos”.

Kapia

  • Desarrollador: 2 for 2
  • Plataformas: PC
  • Link Steam: clicka aquí
  • Lanzamiento: 25 de enero de 2022

Año 2062. Estación —o Cúpula— de Kapia: dos pilotos de la defensa aérea del Oeste consiguieron aterrizar de emergencia segundos antes del confinamiento de la zona. Stefan e Inok sufrieron contusiones importantes, pero el pronóstico no reviste gravedad. La nieta de Stefan, Reny, está a salvo con un amigo de la familia y espera el regreso de su único pariente que queda con vida…

La desarrolladora 2 for 2 o, por engarzar mejor con ellos, Anna y Pavel Antonov, nos trasladan a un mundo tan quimérico como a la vez plausible, dado el desastre político en el que estamos sumidos hoy día. En esta aventura llevamos el control de dos personajes de forma alternativa en el que ambos, Reny, la adorable niña de coletitas y mano biónica, y su abuelo Stefan, piloto al que ya hemos situado en las primeras líneas, irán resolviendo el escollo de querer reencontrarse en Kapia mientras ésta está inmersa en una guerra que dura ya 25 años. Mismo tiempo en el que se sigue sufriendo un aislamiento del que ahora se quiere negociar con el enemigo para que por fin pueda concluir.

Oeste contra Este. Pero la zona occidental del planeta tiene sus propias batallas y una situación dramática en la que apenas llegan víveres, y donde además vemos como una inteligencia artificial, consigue dirigir a las personas a cambio de un pacto que les promete vivir sin preocupaciones bajo su tutela.

“La indiferencia es el peor de todos los crímenes”. Y es que esta aventura tiene un trasfondo moral ensalzable. Se atreve a enfocar la corriente política que aflora en muchos lugares de este planeta, y lo hace con el velo de una niñita y su abuelo, siendo ambos, figuras entrañables.

Con esa esencia nos presentan Kapia. A su vez, una tormenta de ideas que puede incomodar si no vas provisto de un buen paraguas. Un mundo más abstracto que verosímil. Algunas situaciones forzadas y tantas otras quizá estereotipadas. Pero agradable; dulce. Vemos un estilo gráfico 3D con animaciones vetustas, pero todo rezuma calidez. Te sientes bien en Kapia.

Y en ella disfrutamos de ese abrigo placentero que supone su atmósfera aun no amparando a unos puzles que se visten de accionamiento de válvulas y coloridas luces, el trasteo de interfaces y cachivaches, algún grato mini-juego pero, en cuanto a la combinación e interacción con objetos, terminan siendo escasos y, salvo alguna excepción, lejos de suponer un añorado reto.

El libro de Reny se va llenando de colores pastel. Una magnífica banda sonora nos acompaña durante toda la aventura mientras se suceden transiciones de cámara que suman atractivo. Pero la dignidad humana está en juego, y su peor cara en el gobierno, con la única esperanza de que un estuche de “plastidecores” dé color a un mundo oscuro el cual da verdadero vértigo imaginar.

Kapia es la fantasía imposible de una pareja de desarrolladores que nos presentan un mundo más grande del que quizá más tarde consiguen regalar. Esa personita que te gusta pero que solo te pide amistad. Y con todo, la lucha moral por dar una oportunidad a la sociedad o dejar que se extinga. Reny lo dará todo aun desconociendo la causa. Quizá nosotros debamos hacer igual…

Crowalt: Traces of the Lost Colony

  • Desarrollador: Madcraft Studios
  • Plataformas: PC
  • Link Steam: clicka aquí
  • Lanzamiento: 6 de enero de 2022

En 1587, los primeros colonos desaparecieron de la región de Roanoke en la que solo se halló la evidencia de una talla en un árbol con la palabra “Crowalt”. Más de un siglo después, el aventurero Hugh Radcliff persigue este misterio. Llegó a la isla de Crowalt tras un duro viaje por aguas muy agitadas, sin saber que iba a vivir algo más que una simple aventura…

Madcraft Studios nos regala un ejercicio de historia recordando los hechos y leyendas que acaecieron en una pequeña región de la actual Carolina del Norte a finales del siglo XVI. Cuentan los libros que, tras un primer asentamiento de colonos en la isla, y ante la falta de recursos para subsistir que había en ella, una expedición poco numerosa regresó a Europa en busca de provisiones.

Pero los conflictos bélicos entre la Inglaterra de Isabel I y la España de Felipe II, tiñeron los mares de sangre hasta el punto de que esa expedición no consiguió volver a Roanoke hasta pasados tres largos años. Al llegar, nadie quedaba allí, siendo esa desaparición generalizada la que daría origen a la que hoy día se recuerda como “La Colonia Perdida”.

Y con esa base histórica, el estudio turco Madcraft diseña una aventura que, pese a todo, no consigue alcanzar la emotividad y exigencia que el contexto demanda. Como decíamos en las primeras líneas, nos ajustamos en el sombrero y ropajes de Hugh Radcliff, en el atractivo perfil de varón ávido de aventuras.

Desembarcando desde París, Hugh llega —sin un penique— en busca de indicios de la citada Colonia Perdida. Pronto comenzarán unos puzles tan básicos como imprescindibles en las aventuras que más suelen gustar, con excepciones como el servir unas cervezas en la taberna de Riley o innecesarios y repetitivos rompecabezas de piezas y dientes de cerradura.

Pero mientras la aventura languidece nos va atrapando en su continuada cadena de favores e intercambios de poca naturalidad, tan solo auxiliada por una atmósfera que, pese a su “pixel art” algo desfigurado, resulta en una sensación complaciente cualquier caminata por la isla… siempre que mantengamos buena relación con la tribu Tatanka.

“Una vez que el destino se abre camino ante ti, no puedes escapar de él” y es que veremos como Hugh, termina siendo el eje de una rueda en forma de conflictos y desdichas irremediables entre los habitantes de Crowalt y la citada tribu india. Llegar y parecer ser un elegido. Anhelar misterios y no creer que formas parte de él.

Crowalt: Traces of the Lost Colony traslada un suceso histórico a una estimable aventura gráfica donde la búsqueda es más importante que el fin. Algo llana, carente de épica, basa su potencial en rebuscar en memorias poco evocadas que, por el contrario, no se ha sabido explotar. Aun con todo, es premonitorio que las prometedoras aventuras de 2022 se inicien con viajes y acontecimientos históricos por aguas que, a buen seguro, nos van a hacer disfrutar…

Cleo: a Pirate’s Tale

  • Desarrollador: Christoph Schultz
  • Plataformas: PC
  • Link Steam: clicka aquí
  • Lanzamiento: 12 de diciembre de 2021

Permítanme que les pregunte: “Qué es lo más importante en una historia?” El narrador más idóneo, el famoso Capitán Cabeca, abre el telón de esta aventura con una reflexiva pregunta, —y con unos cuantos espadazos— que solo al final de esta obra podrá ser correctamente respondida…

Christoph Schultz, nos muestra una aventura de corte clásico que, como es habitual en nuestra web, satisfará a los amantes de las aventuras en pixel-art y, en este caso concretamente, a los nostálgicos de títulos como The Secret of Monkey Island y, algo tan lejano, como The Legend of Zelda: Link to the Past, ya que este joven alemán expone a las claras su inspiración en ambas obras legendarias, siendo muchos los recuerdos que nos aportarán, incluso en su propia mecánica de juego.

Viajando ya a Flufky Island, terminamos en el Rum Bar, donde su personaje principal, la intrépida y soñadora Cleo, es hija del autoritario dueño que termina por castigarnos y enviarnos a faenar las peligrosas aguas que rodean la isla. Nuestra adorable heroína es una niña cuyo sueño no puede ser otro que convertirse en su ídolo pirata, aquel que consiguió, entre muchas hazañas, comenzar por abrir una fisura en una pared a golpe de kalimba…

Y justo ese, será el primero de unos puzles suficientemente bien ideados, donde a mezcla de teclado y ratón, y a medida que vayamos resolviendo un número aceptable de retos clásicos de baja dificultad, añadiremos mucho contenido a esta historia. Hasta el punto de poder disfrutar de un juego de cartas diseñado e integrado con el más mínimo detalle, que no desentonaría estando en la carta de petición de cualquier chiquillo a los Reyes Magos.

Pero como Oscar Wilde dijo una vez: “ten cuidado con lo que deseas, se puede convertir en realidad” y justo eso le sucede a nuestra aventurera Cleo. Pronto se verá inmersa en un cometido que surgirá tras el inesperado hallazgo de un cuaderno de bitácora del pirata Capitán Avery Allwich, donde el propósito no podía ser otro que el de encontrar un tesoro (raro en un asunto bucanero), siendo este, El Tesoro de la Eterna Memoria.

Emprendido el viaje en alta mar, debemos hablar de los personajes secundarios con los que nos iremos cruzando: desde una sirena a la que cautivaremos a base de flores, a un desproporcionado monstruo que nos implora un bigote para poder acudir a una fiesta o, la mejor compañía de esta aventura, “Shrimpus Maximus” el comandante de una legión de camarones que consiguen arrancar más de una carcajada.

Y como toda historia que se precie, aquí también sufriremos la ira del villano de turno, bueno, en este caso, villana, la omnisciente Madamme Jichomilele, con la que tendremos que luchar en esta vida y quizá, en otras tantas…

Podemos decir que Cleo: a Pirate´s Tale, lo tiene todo para el disfrutar de los amantes de las aventuras gráficas clásicas: un pixel-art atrayente, un doblaje magnífico, unas líneas de diálogo muy simpáticas y ¡¡¡un guion pirata!!!, pero lo que más se debería resaltar son sus puzles, sin olvidar citar el máster en coctelería realizado… “¿Qué es lo más importante de una historia?” para nosotros, haber podido disfrutarla…

Conway: Dissapearance at Dahlia View

  • Desarrollador: White Paper Games
  • Plataformas: PC, Playstation 4, Playstation 5, Xbox Series X y S, Xbox One y Nintendo Switch
  • Link Steam: clicka aquí
  • Lanzamiento: 2 de noviembre de 2021

En la “corrala” de Dahlia View ha sucedido algo terrible: una niña ha sido arrebatada de los brazos de su padre tras recibir un violento ataque. Un caso de difícil resolución que ya se repitió años atrás y que, de nuevo, salpica las vidas de unos vecinos que esta vez se verán cercados por la incesante mirada –y cámara– de un ex investigador privado con más tiempo que moral; con más deber de la justicia de la que la propia justicia accede a asignar…

Desde una ventana de Manchester se deja ver una historia de novela negra confeccionada con el hilo de La Ventana Indiscreta de Hitchcock. Un clásico del cine en el que James Stewart se “come” la pantalla desde una silla de ruedas y unos ojos filtrados por una cámara cotilla que se sumerge en las vidas de cada uno de sus convecinos.

Pero en esta ocasión el curioso es Robert Conway, detective de veterana vida, desaliñado, hosco, algo agrio; fogueado a lomos de una silla de ruedas repleta de la osadía necesaria para liderar una investigación –paralela y unipersonal– de un caso en el que su propia hija, policía en servicio, maldice por tener a su padre husmeando en él.  

“Puedo notarlo otra vez. Ese impulso, ese… primer tirón del hilo.” Robert le ha prometido a Tony Morgan que encontraría a su hija de 6 años, Charlotte May. En Dahlia View ya se organizan desesperadas expediciones en busca de cualquier indicio que lleve al paradero de Charlotte, mientras Robert aprovechará las ausencias para allanar las casas de sus vecinos y poder descubrir posibles pruebas incriminatorias.

Ganzúas, clips, una simple punta de un dardo o incluso una percha, cualquier objeto resistente hará ganar el duelo que Conway mantendrá con las múltiples puertas que le dificultan el camino hacia la verdad. Tantas puertas como desacertados puzles de engranajes que tocará encarar. Tantas conjeturas; tantas mentiras…

Y sobre los puzles dirigiremos el foco. Últimas acometidas de un año en el que nos hemos cruzado con varios títulos que penetran de forma acertada en la piel de detectives y sus inseparables bobinas de hilo rojo, pero ninguno tan arraigado a los fundamentos de la aventura gráfica clásica como lo vivido en Dahlia View y que, por ello, su hilo termina enlazando en el tablero de Agoty Awards.

“Da miedo, ¿verdad? Y pensar que podrías estar al lado de alguien capaz de hacer… eso, y nunca te darías cuenta hasta que no fuera demasiado tarde.” La rueda dentada de la cámara de Conway echará humo. Para avanzar en nuestra investigación deberemos tirar decenas y decenas de fotos para revelar y plasmar los hallazgos alcanzados en el tablero de pruebas, donde se dirimen los puzles más intrincados de la aventura.

El caso de Charlotte se presenta sobrecargado de una narrativa que termina dando paso a un posterior panorama de desafíos de distintas vertientes, donde los puzles de “toda la vida”, por fortuna, comienzan a tener una relevancia considerable –nunca suficiente–, aun siendo de una dificultad escasa, pero de idóneo realismo con el medio en el que nos encontramos.

Y en cuanto a ese realismo, las físicas y el control de la silla de ruedas, sumado a un magnífico apartado visual hacen que la experiencia en Dahlia View sea tan intrigante como atrayente. Aderezada de un gran trabajo de doblaje y un exceso de naturalidad en la ausencia de temas que podrían ambientar ciertas partes de la aventura. Aun con todo, una notable producción. Sin titubeos, una obra… una aventura, de película.

Conway: Disappearance at Dahlia View es la aventura que estimula la aburrida vida de un detective retirado allá por la década de los 50. Un thriller que peca por su recorrido lineal, pero que enamora por su suspense, su intriga, el instinto de una cámara, ¡¡la justiciera causa de Robert Conway!! Nada importa si la excusa es la verdad. Todo importa si algo puede acercarnos a la sentencia de la pregunta: “¿Dónde está Charlotte May?”.

Saint Kotar

  • Desarrollador: Red Martyr Entertainment
  • Plataformas: PC, Playstation 4, Playstation 5, Xbox XSeries y Nintendo Switch
  • Link Steam: Clicka aquí
  • Lanzamiento: 28 de octubre de 2021

Un tren con origen en Budapest se dirige a una ciudad a la que nadie suele elegir como destino. Benedek Dohnany, servidor de Dios y monje de la Orden de San Pablo, se dispone a pasar unos días en una casa que ha reservado junto a su hermana Viktoria y su marido Nikolay. Todo con un trazo cotidiano, plácido, quizá ordinario… hasta que sabemos que el destino es Sveti Kotar.

Marko Tominić se acicala su gorra de maquinista y dirige el tren del estudio croata Red Martyr Entertainment hasta el valle que alberga la citada ciudad maldita. Bajo un lienzo propio de la referencial Twin Peaks y maquillado todo en una lobreguez y neblina que parecen eternas, tomamos tierra en una vieja casa tras un momento de vacío inexplicable en las conciencias de los protagonistas.

Benedek y su cuñado Nikolay despiertan con la angustia de no saber dónde está Viktoria y, por si fuera poco, el ansia de comprobar que ninguna puerta de la casa consigue abrirse, salvo la de una terraza repleta de vísceras custodiadas por cuervos.

En ese momento se inicia una aventura gráfica en la que el guion nos alternará el control de los dos varones, siendo ambos muy distintos de carácter, tanto, que en numerosas escenas en las que se cruzan reñirán intensamente como buenos familiares que son.

“Dijiste que Dios ha perdido la esperanza en esta ciudad… y quizá tengas razón” pronto veremos como la funesta fama que define a Sveti Kotar es del todo cierta. Los conflictos de sangre entre los poderes más profundos de la iglesia y una antigua tribu llamada “Los Saboranos” que rinde culto a la muerte, algunas de las peores enfermedades y el propio dolor, corromperán a todo aquel que vive entre los bosques de Karkasa. Una guerra entre devotos católicos con la Biblia como arma y unos caníbales que llevan a cabo rituales enfermizos como parte de su religión: el Sek’vra.

Y eso lo hilvana todo. Resultará que algunos vecinos dicen haber visto a Viktoria asesinando a una personalidad ilustre del pueblo… y que además aseguran que ya se dejó notar meses atrás. Una soberana prueba de fuego para la moral de Benedek y Nikolay, que les hará acercarse al mismo nivel de locura con la que se convive en Sveti Kotar.

Y más allá de la crudeza del guion debemos incidir en unos valores de desarrollo que no aciertan en el equilibrio entre las numerosísimas líneas de diálogo y los escasos puzles con los que nos intentan retar. La aventura fundamenta sus virtudes en sus admirables escenarios y una ambientación totalmente pertinente, errando por el contrario con animaciones imperfectas que, siendo honestos, no empañan la calidad final de esta obra.

Saint Kotar es mostrar interés por la aparente maldición que persigue al linaje de la familia Inani y mediar en un conflicto religioso que nos impregnará hasta devastar cualquier moral. Una inquietante historia a la que le faltan desafíos, pero a la que le sobran ingredientes para un maridaje irremediablemente perverso…